Kdo. Fede:

A estas alturas, ya estarás acompañando a Dios. Si, qué afortunado es, sí porque nos has dejado de la mano de Dios y, sin embargo, él nos ha robado tu compañía para quedarse siempre contigo.

 

Te nos vas kdo. con nocturnidad , alevosía y a traición, sí, a pie de carretera pero no por accidente de tráfico, sí a pie de carretera por un Quebranto llamado infarto. Tu hija, tu nieto, en pleno viaje hacia Oviedo, en pleno Benavente “in itinere” vino Dios con su guadaña a buscarte. Qué inoportuno! A que sí! Y, a qué santo y en qué momento!.

Pues si Fede que te nos han ido por egoismo divino. Estábamos tan bien contigo, tan felices de tenerte entre nosotros, tan afortunados de ti que, sin apenas saciarnos, dios ha querido disfrutar de ti a solas.

Que porqué digo esto , pues sí porque todos tenemos algo de ti en nosotros. Tú eres muchos recuerdos nuestros. Hay que ver que atino, que oportuno, que eficaz, que amor, que sencillez, que humildad, que miel, que encanto has sido siempre.

Si la agilidad de las manos del telegrafista para el morse ha sido casi un milagro, tú has sido la mano que ha cuidado de que los aparatos de morse estuvieran impolutos para poderse llevarse a cabo. Eras el milagro de la transmisión. El uno sin el otro nunca podrían subsistir.

En fin Kdo. Fede que, siempre que nos hemos reunido en todos los eventos de telégrafos nunca nos faltó tu sonrisa, tu abrazo de oso y tus besos con esa cara de alegría tan tuya, la que siempre han tenido para plasmar recuerdos que, sino es por ti no los tendríamos. Siempre la cámara a punto y Fede detrás de ella haciendo un hermoso trabajo para todos.

Me quedo con dos ideas que, digo yo, que si ya has visto a Olivé por aquellos lares; dará gusto veros charlar de todo lo que os une y, mientras tanto, esperarnos porque…… tarde o temprano iremos llegando a esa tertulia en la que, no me cabe la menor duda, seremos recibidos con el mayor de los Kdos.

Juany