Estados Unidos había adoptado, desde su inicio, una actitud neutral en la Gran Guerra de 1914, ya que, aunque los submarinos alemPresidente Wilsonanes habían hundido algún barco norteamericano, la guerra no afectaba a América y esta actitud era apoyada por la mayoría del pueblo norteamericano. En 1917, Estados Unidos, pese a las presiones británicas, se hallaba todavía entre los países no beligerantes en esta gran contienda. En aquellos años, Estados Unidos y Méjico mantenían serias disputas territoriales. Sin embargo, un telegrama hizo cambiar de opinión al presidente Wilson y pudo cambiar el rumbo de la historia.

Algún año antes, un equipo oficial británico denominado Sala 40 del Servicio de Inteligencia Naval, había logrado descifrar el sistema de códigos cifrados que usaba el gobierno alemán, sin que este lo advirtiera. En enero de 1917, este equipo interceptó y descifró un telegrama en clave enviado por Arthur Zimmermann, Secretario de Asuntos Exteriores de Alemania, al embajador alemán en Méjico. El texto no podía haber sido más inoportuno.

He aquí las líneas que provocaron la entrada de Estados Unidos en la guerra:

“Proponemos comenzar la guerra submarina sin reservas a partir del primero de febrero. A pesar de lo cual procuraremos mantener la neutralidad de Estados Unidos. En el caso de que así no fuese. Le ofrecemos una alianza a Méjico sobre las siguientes bases: estar unidos en la guerra, generosa ayuda económica y la cognición por nuestra parte de que México debe recuperar sus territorios perdidos en Texas, Nuevo Méjico y Arizona. Los detalles concretos quedan en sus manos. Comunique esta información al Presidente (de Méjico) en el máximo secreto en el momento en que exista una certeza con relación a la entrada de Estados Unidos en guerra y añada la sugerencia de que, por su propia iniciativa, invite inmediatamente a Japón a unirse a ellos y al mismo tiempo actúe como intermediario entre Japón y Alemania. Le ruego llame la atención del Presidente sobre el hecho de que el uso sin reservas de los submarinos ofrece la perspectiva de obligar a Inglaterra a firmar la paz en pocos meses. Acuse recibo. Zimmermann.”

Una vez descifrado, los ingleses hicieron llegar este telegrama a los estadounidenses y la respuesta por parte de Wilson, el Congreso y el pueblo norteamericano no fue otra que declarar la guerra a Alemania. La intervención de los Estados Unidos fue decisiva en el desenlace de esta terrible contienda.