Nº 10.- Pilar Aranda López

Nacida el 3 de marzo de 1947 su afición por la poesía le viene desde muy temprana edad.
Ha publicado diferentes libros de poesía y en la actualidad es coordinadora de la Revista de Creación Literaria "Oleaje", elaborada por la Tertulia Literaria “Buero Vallejo”, en cuyo nº 3 del pasado mes de julio de 2010 publicaba en la introducción las líneas que podeis leer a continuación:

"El poeta necesario
Todos los que sentimos necesidad de poesía, todos, somos igualmente necesarios. Lo es el maestro y también el que aprende el oficio, y lo es, que duda cabe, el que busca en los versos, aún sin ser propios, desenredar sus soledades y sus sombras.

Poetas de corazón abierto, cercanos, al alcance de todos, heridos de asombro, poetas para el entendimiento, la armonía, que no falten poetas a los que recurrir cuando parezca que todo está perdido..."

Para poder conocer mejor el mundo poético de Pilar Aranda, os ofrecemos a continuación tres de sus poemas entresacados del mismo número de "Oleaje".

El tiempo aquel

Aquellas calles anchas, el coro de pájaros;
los árboles gigantes, la luna troceada
detrás de las esquinas; los pasos de la noche
en la voz de mi madre. La claridad del día...
El tiempo estaba quieto, atento a la inocencia,
se deshizo de todo, nada tenía precio.
Ahora baja por calles, cada vez más estrechas,
a algún lugar, sabiendo que le sigo los pasos.

Ahora

Por las calles estrechas de altas estructuras,
los pájaros se cuelan, quedan saltos de hierba;
hay balcones abiertos con cestillos de flores;
la luz se cuaja a tientas si el sol no se incorpora.
Apuesto a cada invierno a que llego primero.
Me vuelvo generosa por un poco de escarcha.
No dejo a las heridas un camino de vuelta,
Mi boca se mantiene ávida de cerezas.
Cuando llego a la lluvia me recibe temblando,
y aun me busca el amor, se apresura la risa.
De este tanto que tengo no dejaré ni un poco
por más que se me pida por más que se me ofrezca.

La memoria

La vida solo tiene
un camino de vuelta:
la Memoria.
Después que pase el tiempo,
muchos años,
que bueno sería
que tu memoria y la mía
coincidieran
alguna que otra vez,
en el mismo lugar ,el mismo día,
a la misma hora.