Asociación de Amigos del Telégrafo de España

 

.....!! al cielo con él  ¡¡....

 

EL KDO COSTALERO

 

El Delegado en Sevilla de la “Asociación Amigos del Telégrafo de España” Daniel González, nos remite la siguiente nota:

 

“Esta mañana se ha enterrado nuestro amigo y KDO compañero Rafael Vera Rodrigues (q.e.p.d),   que como dice en sus palabras Juan Sebastian era posiblemente el compañero que llevaba con mas orgullo el KDO.

Hacer el favor de publicar en nuestra pagina el texto que escribe Juan Sebastian, que es el sentir de todos los compañeros.”

 

 

 

HA MUERTO UN COSTALERO DE TRIANA

 

El pasado día 12, tras larga y penosa enfermedad, falleció en Sevilla nuestro amigo y compañero RAFAEL VERA RODRIGUEZ, por muchos y cariñosamente conocido como “El Gitano”.

Puedo asegurar, sin temor a equivocarme o caer en la adulación, que Rafael era poseedor de una de las insignias KDO más dignamente concedida, con más corazón y sentimiento recibida, y con más orgullo portada.

Superando sus tareas de la Escala de Reparto, a la que pertenecía, Rafael se dedicó, durante toda su vida a “repartir”, además de telegramas y giros, todo tipo de muestras y detalles de compañerismo, nobleza, honestidad y hombría de bien. Poseía una capacidad innata para llegarte al alma y mostrarte, a sonrisa abierta, un cariño al que la mayoría de sus compañeros hemos intentado corresponder. Sus ocurrencias y anécdotas ( podría cansar recordándolas) se sucedían; con lo cual ocurría que su presencia siempre era motivo de alegría. Cuando tardábamos en vernos, los besos y abrazos se sentían mutuamente hondos, sinceros, emotivos, más allá del simple cumplido, sin aspavientos. Y esto era así con todos los compañeros. Estas cualidades, que tal vez existen también en otros, se destacaban en él de forma especial. Rafael era uno de esos seres a los que “todo el mundo” tiene, inevitablemente, afecto.

Pero lo que más distinguió a Rafael entre nosotros fue su categoría de costalero; costalero, y de Triana; lo cual es como una categoría más. Hasta los 52 años anduvo portando los “pasos” de su Hermandad del Santísimo Cristo de las Tres Caídas y Mª Santísima de la Esperanza. Para él, ser costalero era como “un venenillo”, algo parecido a lo que le pasa a los toreros, un impulso muy grande que no se puede evitar. Cada año, al terminar la Semana Santa, le oía la misma cantinela: -Juan, estoy hecho polvo. Por la Gloria de mi madre que ya no me meto más debajo de un paso- me decía. Sin embargo, cada año volvía a reincidir y, ya digo, hasta los 52 años vivió de lleno esa cosa tan grande que es ser costalero en Sevilla. Y no termina ahí el tema: Uno de sus hijos mantiene la vocación. Y no se limita a llevar el costal sino que también se pone delante de los “pasos” en la labor de Capataz.

En las últimas de nuestras reuniones telegrafistas en la Casa de Extremadura, ya fuimos, poco a poco, asumiendo que nuestro amigo iba debilitándose día a día; hasta que, por fin, Dios ha querido hacer real su esperanza cristiana y se lo ha llevado allá arriba, junto a su Madre trianera. Estamos seguros de ello.

Desde aquí manifestamos nuestro pesar a su familia y le hacemos saber que, sin duda, Rafael siempre estará entre nosotros.

JUAN SEBASTIÁN

WM/JJ