Asociación de Amigos del Telégrafo de España

Recogemos aquí el artículo publicado en el último número de la Revista de la Asociación por Jesús Martín Ramos con una breve biografía del telegrafista José Bravo y Paz. Este artículo se incluirá en la sección de Telegrafistas ilustres Biografías Históricas de este sitio web.

El Telegrafista José Bravo y Paz

Por Jesús Martín Ramos

Ignoramos la procedencia de este telegrafista de la Península así como el resto de su biografía hasta su presencia en las Antillas, de cuya actividad, también en estas regiones son escasos los datos que poseemos. Aunque no nos ha llegado su “Hoja de Servicios”, sí sabemos que formó parte del Cuerpo de Telégrafos en los primeros momentos de su instalación en Puerto Rico pues, según un Decreto del Poder Ejecutivo del 18 de Junio de 1869, se le destinaba a esta isla con un sueldo de 600 escudos y cantidad similar de sobresueldo.

Su remuneración, así como los gastos de viaje, se cargaron a los fondos destinados a la construcción de las primeras líneas, hasta tanto se elaborara el presupuesto para el personal correspondiente. Su primera actividad debía ejercerla en la línea de San Juan a Arecibo como telegrafista jefe (Orden del Regente de 1 de Julio). La Orden de 2 de Agosto le concedía un mes de prórroga para su embarque.

Las disposiciones se sucedían una tras otras, de tal forma que, el 11 de Septiembre, obtenía una nueva prórroga de quince días.

Con posterioridad al 28 de Marzo de 1870 la legislación ultramarina para Telégrafos va evolucionando en función del desarrollo de este medio de comunicación allende de la Península: aprobación de nuevas plantillas de personal; Reglamento e Instrucciones para el pase de los empleados de Cuba a Puerto Rico de los funcionarios necesarios en esta última isla, pues no hay que olvidar que el de la “Perla de las Antillas” data de 1853; aumento de presupuestos;...... Es importante recordar que el 29 de Septiembre de 1870 es nombrado Inspector Especial, en comisión, del Cuerpo de la Península, Carlos Orduña y Muñoz, quien en sus Memorias nos habla de él, lo que supone que Bravo y Paz ya se hallaba por aquellos días en la antigua Borinquén.

El Ministerio de Ultramar, con fecha 20 de Octubre de 1870, introdujo una serie de cambios en el Cuerpo, entre ellos la creación de una nueva categoría profesional: la de guarda-almacén. Carecía de sueldo y, sólo como retribución anual, un sobresueldo que ascendía a 2400 ptas. (no escudos). El nuevo puesto no lo obtendría hasta años más tarde. Observando el Presupuesto del año económico de 1873-74, del escalafón del Cuerpo de Telégrafos donde aparecen los funcionarios por orden de antigüedad y según el número obtenido en el examen de ingreso, nos encontramos seis telegrafistas primero. El puesto tercero lo ocupa Bravo Paz con una fecha de nombramiento de 9 de Febrero de 1870. En el siguiente año (1874-75) la plantilla de personal, cuantitativamente, apenas si sufrió cambio alguno, pero no en cuanto a su organización interna pues, los telegrafistas primeros pasaron a ser oficiales primero de estación siendo sus haberes anuales 2000 pesetas de sueldo y 1500 de sobresueldo, en total 3500 pesetas. A partir de estos momentos le afectaron, como al resto de los telegrafistas de Ultramar, especialmente de las Antillas, las nuevas Bases decretadas por los Ministerios de Ultramar y Gobernación dirigidos, respectivamente, por Víctor Balaguer y Eugenio García Ruiz, para “regularizar el pase de los individuos del Cuerpo de Telégrafos de la Península a las Provincias de Ultramar, su estancia en ellas y su regreso”, que fueron objeto de una gran polémica. Llevan la fecha de 6 de Febrero de 1874 (Decreto de 29 de Octubre).

El 13 de Enero de 1875, en el proyecto de presupuesto de 1875-76, con arreglo a los cambios legislativos surgen nuevas transformaciones internas, de tal forma que, una de las plazas suprimidas de oficial primero de estación pasó a llamarse de guarda-almacén, otorgándose a José Bravo Paz que fue destinado a las Oficinas Generales en San Juan.

No podemos desdeñar, de la biografía de este telegrafista, la existencia de un documento del Archivo Histórico Nacional, firmado en San Juan, el 2 de Agosto de 1879, por el Subdirector de Telégrafos de Puerto Rico, Ricardo Rey de Villamea, titulado “Escalafón por antigüedad de los funcionarios........” que redactó aquella fecha para cumplir con la R.O. de 13 de Junio. En él se cita las procedencias de todos y cada uno de los empleados del Cuerpo de Telégrafos, tanto estatales como municipales. Del conjunto, José Bravo sigue apareciendo con la categoría de guardaalmacén y con la expresión de “excedente de ferrocarriles”. De ello podemos pensar que fue una de sus actividades en la Península.

Al caer enfermo, solicitó la baja para recuperarse en la Península, posiblemente por contraer la fiebre amarilla, cosa muy frecuente entre los que acudían a las Antillas. Se le concedió por R.O de 27 de Enero de 1885 hasta el 9 de Noviembre, sin embargo, al no recobrar la salud en su totalidad, se le otorgaron veintiún días más como plazo improrrogable, que finalizaba el 30 de dicho mes. De no regresar sería cesado como telegrafista. A pesar de ello, nuevas prórrogas le permitieron salir de Cádiz el 10 de Agosto de 1887 en el vapor “Cataluña”, según certifica Jacobo Alemán González, Capitán de la provincia marítima y representante en la misma de la Compañía Transatlántica. Nos aventuramos a afirmar, sin base alguna, que falleció en Puerto Rico en una fecha ignorada.Telegrafistas ilustres