Asociación de Amigos del Telégrafo de España

 

Por: Maria Victoria Crespo Gutiérrez.

 

Directora del Museo Postal y Telegráfico

Miembro de la Asociación del Amigos del Telégrafo de España.

 

Dedicatoria:

A Eric Nieves Berry, hijo de Cesar Nieves, mi amigo de la infancia, con mi agradecimiento por haberme proporcionado la información y la documentación gráfica para realizar esta biografía.

Esta biografía es un homenaje a Cesar Nieves Guardiola, y a los funcionarios del Cuerpo de Telégrafos, que como él sirvieron a la Administración, con gran sentido del deber, durante muchos años y se vieron inmersos en procesos ajenos a su profesión.

Biografía:


Años de formación técnica, ingreso en Telégrafos y primeros destinos en Salas de Aparatos.

Cesar Nieves Guardiola nació en Tarragona el 19 de julio de 1895 y vivió en esta ciudad sus años de niñez y adolescencia, en un entorno familiar culto y estable, en el que su padre Benito Nieves Alonso, empleado público del Ministerio del Interior de Tarragona, le orientó sobre la carrera administrativa, y su madre Andrea Guardiola le inculcó el amor por la lectura.

De vocación telegrafista, solicitó con 15 años ingresar en Telégrafos en el Centro Regional de Barcelona y allí comenzaría su trayectoria profesional.

Desde los primeros cursos fue un magnífico estudiante, con un gran afán de superación que nunca descuidó su formación académica. Le interesaban, sobre todo, los temas técnicos, por ello con 17 años, elevó una instancia al Director General de Correos y Telégrafos exponiendo que deseaba acceder por oposición a la Escuela de Aplicación de Telegrafía, con el fin de obtener las pruebas de suficiencia, indispensables para poder estudiar en dicha Escuela. Finalmente gana la oposición a la Escuela con el número 6.

Cesar Nieves continuó estudiando y opositó al Cuerpo de Telégrafos, ingresando el 19 de abril de 1915, como oficial 5º, procedente de la convocatoria de 25 de febrero de 1914. Su primer destino fue el Centro Regional de Barcelona, tenía 18 años y cobrará un sueldo anual de 1500 pesetas. Era por entonces, Director General de Correos y Telégrafos Emilio Ortuño y Berte, y su Jefe de Centro Jacinto Labrador.

Como hecho anecdótico cabe señalar, que en estos años, todo funcionario de Telégrafos era evaluado, anualmente, por su jefe el terreno profesional. Dicha evaluación quedaba reflejada en un impreso que pasaba a su expediente personal bajo el epígrafe de Notas de Concepto, que comprendía los siguientes aspectos: conocimientos teóricos, práctica en el servicio, aptitud para el mando, moralidad, sigilo, celo y disciplina. En estas calificaciones Cesar Nieves sobresalía sobre todo por sus conocimientos, aptitud para el mando, por su celo y disciplina.

Tres años después de su ingreso, 1918, solicitó ser trasladado a Madrid, para poder examinarse de las pruebas finales de la oposición a geómetra y recibir una preparación técnica que solo se impartía en las academias de Madrid. El Jefe de Centro de Barcelona, Juan Mariscal, informó favorablemente el traslado y, unos días después, se le destinó a la Central de Madrid.

El 28 de septiembre de 1918 es promovido a Oficial 3º prestando servicio en las Salas de Aparatos de las oficinas de Arévalo, Tarancón, Alcalá de Henares y Cuenca. Tres años después se le promovió a Oficial 2º.

Su vida profesional en la Dirección General de Telégrafos (Internacional)

En mayo de 1922 le dirigió un escrito al jefe del Negociado 10 de la Dirección General de Telégrafos al enterarse de que había quedado una vacante en su negociado. Se presentaba como candidato a cubrirla, ya que por problemas de salud no podía continuar prestando servicio en las salas de aparatos, como acreditaba el médico del Cuerpo de Telégrafos. El 13 de septiembre pasó prestar servicio en el Negociado 10, Negociado de Internacional.

Cesar Nieves deseaba obtener reconocimiento oficial de su aptitud para ocupar plazas de categoría superior en el escalafón y continuó con sus estudios de ampliación en la Escuela Oficial de Telegrafía. Se examinó en el curso 1923-1924 de Dibujo, Física Química y Legislación, obteniendo buenas calificaciones. En el siguiente curso superó las asignaturas de Resolución de Expedientes, Contabilidad e Inglés y en cuanto a los sistemas telegráficos se le certificó apto para el manejo de morse, hughes y baudot.

En diciembre de 1924 tras superar varios ejercicios orales y escritos obtiene el título de profesor polígloto de francés, título que le abriría las puertas para participar en las Conferencias Internacionales.

En 1927 superó los últimos exámenes en la Escuela de Telegrafía y es declarado apto para todos los ascensos al terminar las pruebas de ampliación. Las últimas asignaturas que aprueba son Electrometría, Electrotermia, Química Telegrafía y Telefonía y Radiocomunicaciones.

A partir de entonces su actividad profesional se vio incrementada, realizó una extensa e intensa labor en los servicios internacionales de la Dirección General de Telégrafos. Llevó a cabo la rectificación de irregularidades de transmisión y de contabilidad que persistían endémicamente en cierto enlace telegráfico internacional, explotado por concesión española, por cierta compañía cablegráfica extranjera.

Además, por orden del Director General, Cesar Nieves, fue en comisión de servicio a Barcelona, para estudiar las condiciones en que se realizaba el intercambio local del servicio telegráfico entre las oficinas de distintas compañías y la Central de Barcelona y proponer una reorganización que evitara desacuerdos en la contabilidad.

Cesar Nieves, era la persona idónea para realizar este servicio, pues destinado en el Negociado de Contabilidad Internacional, era el encargado de las cuentas con las Compañías Direct Spanish, Italcable, Transradio, y con la Administración Francesa. Así pues, permaneció un mes estudiando, in situ, el tema y recopilando los datos necesarios para realizar el informe final que mejorara la contabilidad telegráfica internacional. A continuación redactó y publicó “Tarifas interiores e internacionales”.

Realizaba además, periódicamente, la interpretación y publicación en el Boletín Oficial de Comunicaciones de las notificaciones referentes a tasa y órdenes de servicio internacional.

Conferencias Internacionales de Telegrafía y Radiotelegrafía de Madrid 1932.

Del 3 de septiembre al 10 de diciembre de 1932 se celebraron en Madrid, en el Palacio del Senado, por primera vez y de forma simultánea, las Conferencias Internacionales de Telegrafía y Radiotelegrafía , conferencias técnicas de gran trascendencia que perseguían unificar el Convenio de ambas especialidades en un sólo y revisar el Reglamento. En el Convenio se refundió toda la legislación que regulaba la explotación de las comunicaciones con y sin hilos.

La Junta Preparatoria de las Conferencias estaba integrada por dos secciones: telegráfica y radiotelegráfica y fue constituida por decreto de 27 de noviembre de 1931.

Por lo que se refiere a la Telegrafía, la misión de la Junta consistía en realizar las proposiciones que afectaban a modificaciones de tasas, lenguaje convenido y Reglamento. En cuanto a la Radiotelegrafía, España presentaría un estudio que abarcaba los puntos técnicos y administrativos sobre los que se pronunciaría el Congreso.

La Junta preparatoria estaba formada por representantes de la Administración Telegráfica, Direcciones de Aeronáutica civil, Marruecos y Colonias e Instituto Geográfico, Ministerios de Estado, Guerra, Marina y otras entidades oficiales y privadas, que estudiaron y redactaron diversas enmiendas y proposiciones, que se someterían a la deliberación de la Asamblea, referentes a los servicios telegráficos y radiotelegráficos.

Entre los 15 delegados de esta Junta Preparatoria y representante de la Administración Telegráfica, enmarcada en el Ministerio de Comunicaciones y perteneciente a la Dirección General de Telecomunicación, destacó Cesar María Nieves Guardiola, Oficial de primera del Cuerpo de Telégrafos que fue nombrado Vocal por sus conocimientos técnicos, en asuntos internacionales, ya que se encontraba destinado en la Sección de Tráfico Internacional y por su manejo del idioma francés del que era profesor políglota en Telégrafos.

Cesar Nieves fue un miembro muy valioso y fundamental en los trabajos de esta Junta Preparatoria y además el 10 de mayo de 1932 fue nombrado delegado de la Administración española para participar dichas Conferencias Internacionales. En agosto se constituyó la Delegación Española, bajo la presidencia del Director General de Telecomunicación Miguel Sastre Picatoste y se iniciaron la distribución entre sus miembros del estudio de las diversas cuestiones técnicas.

Las Conferencias reunieron, en Madrid, durante tres meses de trabajo, a plenipotenciarios de varios países, a 570 delegados de los 90 países integrados en la UIT, a personal auxiliar de la Administración y a los 16 funcionarios enviados por la Oficina Internacional de la UIT en Berna. En una de las sesiones plenarias Nieves defendió una propuesta sobre tasas y tarifas que fue aceptada en el Reglamento Telegráfico.

Durante las Conferencias además de las sesiones de trabajo, el Comité de Recepción de la Administración Española, organizó una serie de actos protocolarios, como cena de inauguración, una velada musical, excursiones culturales los fines de semana, a Toledo, El Escorial, Salamanca, cena de clausura, a las que eran invitados todos los delegados.

Las Conferencias internacionales de Telegrafía y Radiotelegrafía de las que surgió la Unión Internacional de Telecomunicaciones marcaron un antes y un después en las telecomunicaciones, sobre todo en lo que se refiere a la cooperación técnica internacional.

Al finalizar las Conferencias de Madrid de 1932 y fruto de sus conocimientos adquiridos, publica con José Garrido la obra titulada Telegramas y Radiotelegramas Internacionales. Dicha publicación fue enviada a sus colegas telegráficos de otros países, debido a su interés, siendo adoptada por numerosos países de Hispanoamérica.

Asambleas Plenarias de los Comités Consultivos Internacionales Telefónico y Telegráfico de 1936.

Cesar Nieves participó como Jefe de Tráfico Telegráfico Internacional y Jefe de la Delegación Española en las reuniones internacionales de mayor prestigio, representando siempre al Gobierno de España, como : la XI Asamblea Plenaria del Comité Consultivo Internacional Telefónico, celebrada en Copenhague del 1 al 20 de junio de 1936.

Como documentación previa a dicha Asamblea Plenaria, el Ministro de Asuntos Exteriores de España expide un pasaporte a favor de Cesar Nieves, Jefe de la Delegación española, el 30 de mayo de 1936, con una validez de seis meses, para Francia, Bélgica, Holanda, Alemania y Dinamarca y ordena en nombre del Gobierno de la República a las Autoridades civiles y militares de España que le dejen transitar libremente y espera que las de los países extranjeros a donde se dirija, no le pongan impedimento en su viaje, antes bien le ayuden en lo que necesitare para bien del servicio nacional.

La Asamblea fue inaugurada por el Ministro de Obras Públicas de Dinamarca Sr. Fisker y las sesiones de trabajo se desarrollaron en el castillo de Christiansborg de Copenhague. Participaron 29 países, representados por 161 delegados, además de los miembros de la Secretaría General de CCIT y de los de la Administración General y del Comité de Recepción de Dinamarca. Los principales temas que se debatieron fueron la revisión del Reglamento telefónico internacional, la revisión del vocabulario telefónico y las instalaciones, líneas, transmisión y explotación telefónicas.

Cesar Nieves Guardiola y el ingeniero de Telefonía, Buenaventura Peñas fueron invitados durante la celebración de la Asamblea, por la Administración Alemana a desplazarse Berlín y visitar su Central Telegráfica.

Para participar en la V Asamblea del Comité Consultivo Internacional de Comunicaciones Telegráficas celebrada en Varsovia del 3 al 26 de octubre de 1936 fue nombrado Cesar Nieves. Como en anteriores ocasiones, fue Jefe de la Delegación española, en este momento acababa de ser nombrado Jefe de la Sección de Internacional, y acudió con el ingeniero Juan Cabello como miembro de la Delegación. El Ministro de Exteriores le expidió un pasaporte válido por seis meses para transitar libremente por Europa.

La sede de la Asamblea fue el edificio de Ingenieros polacos, en Varsovia. A dicha Asamblea del Comité Consultivo Internacional Telegráfico acudieron 30 países, representados por 125 delegados y 24 miembros de la Oficina de la UIT, de los Comités Internacionales Telefónico y Radiofónico y personal de la Secretaría General y del Comité de Recepción.

1937-1938 Traslado de la Dirección General de Telégrafos a Valencia y Barcelona.

Terminada la Asamblea, Cesar Nieves se dirigió a Paris sede del Comité y allí permaneció desde finales de octubre hasta diciembre de 1936. Eran días de incertidumbre como consecuencia de la guerra civil. Las noticias que le llegaban eran, que Madrid estaba sitiado y que el gobierno de la República abandonaba la capital y con el los servicios directivos.

Se debatía entre permanecer en Francia o regresar a su país, donde estaba su esposa, de quien no tenía noticias, y su hermano Francisco Nieves, funcionario de Correos, que había sido sacado de su domicilio y se le da por desaparecido. Finalmente, regresó a España para conocer lo sucedido.

Cesar Nieves había salido de Madrid en comisión de servicio, hallándose la Dirección General de Telecomunicación en la capital y a su regreso los servicios directivos habían pasado a Valencia, donde se presentó, siendo cesado en su cargo y quedando adscrito sin jefatura a la Dirección General.

Al cabo de unos meses le destinaron a la sección de Radiocomunicaciones a las órdenes del Ingeniero Ribas. En enero de 1938 la Dirección General se traslada a Barcelona y con ella los funcionarios adscritos a la misma.

Éxodo de Cesar Nieves por Francia. Expediente político social en España.

Recibió órdenes escritas de trasladarse a Figueras y allí a causa de los bombardeos de la guerra, cruzó la frontera como refugiado y comenzó su éxodo por Francia. El azar le llevó al departamento de Normandía a Malaunay, un pueblo en el Sena Inferior a una explotación agrícola de los Berry, donde le dieron hospedaje. En esa época realizó trabajos muy por debajo de su preparación profesional.

En poco tiempo se desencadenaron una serie de hechos trágicos, su esposa que había permanecido en España falleció, la guerra europea estalló y a causa de la ocupación alemana se trasladó con los Berry al sur de Francia. Su salud siempre delicada se agrava con los avatares bélicos.

Su gran deseo es volver a España, y se pone en contacto con el Viceconsulado de España para obtener la carta de nacionalidad y tratar de volver a su país.

Sin embargo, su estancia en Francia se prolongaría. En 1941 contraería segundas nupcias con Yvonne Berry y vuelven a la explotación agrícola de Normandía.

En enero de 1944 solicitó de París reintegrase a España, sin embargo el pasaporte no se le concedería hasta cinco años después. En abril de ese año nació su hijo Eric Nieves Berry es un acontecimiento que le llenará de alegría, después de tantas adversidades y que le aportará una razón de confianza en el futuro.

Mientras tanto en España se le abrió un expediente político social. Se citaron a declarar a funcionarios de Telégrafos compañeros suyos de la Central de Barcelona, afines al régimen y todos ellos declararon, sin excepción, que era una buena persona, servicial, tolerante, cumplidor de su deber, buen funcionario, competente y muy capacitado para su trabajo.

Cesar Nieves era un hombre de ideología liberal, enemigo de la violencia que se había afiliado a Izquierda Republicana antes de 1936, pues entendía que “España necesitaba impulsar su progreso dentro del orden y la moderación, lo cual solo podía, según él, ser obra de partidos cuya tendencia general se equiparase, en menos avanzado, al que en Francia tenía un sentido conservador: el partido radical- socialista”. Su inscripción en ese partido fue un acto circunstancial y ajeno a su profesión.

A pesar de las numerosas declaraciones favorables, se le separó del servicio telegráfico y causó baja en el escalafón, por expediente político social, según resolución de noviembre de 1942, aplicándosele dicha resolución desde el 1 de abril de 1939.

Cesar Nieves regresó a España, sin su familia que permaneció en Francia, con la intención de que se revisase su expediente. Contestó por escrito al pliego de cargos de su expediente, aportando numerosos documentos del Consulado de Paris, un certificado de buena conducta del Alcalde de Malunay, autorización para volver a España, varios certificados médicos sobre su delicado estado de salud. También dio como referencia nombres de funcionarios de la administración que podían confirmar sus alegatos. Sin embargo, se sigue confirmando la sentencia anterior y siguió separado del servicio.

Rehabilitación y Reingreso en el Cuerpo de Telégrafos.

En febrero de 1953 se revisó, por segunda vez su expediente, y se le admitió al servicio activo, pero con las sanciones de postergación para ascenso durante dos años e inhabilitación para desempeñar puestos de mando y de confianza durante cinco años.

Al cabo de tres meses se le destinó a la estación del Centro Telegráfico de Ávila como jefe de Administración 2ª . Su situación laboral comenzó a mejorar y en septiembre solicitó permiso para ir a Francia a ver a su familia y empezar los preparativos para que su mujer y su hijo se trasladen a vivir a España.

Cesar Nieves solicitó traslado a Madrid, en 1954, a la Oficina de las Asociaciones Benéficas alegando, que tenía un hijo de 10 años, que había cursado hasta ese momento sus estudios en francés, y que necesitaba asistir a un centro docente especial en Madrid. Además de que profesionalmente tenía conocimientos de los servicios de la Dirección General y que era profesor ex-polígloto en francés con práctica del idioma.

Ese mismo año se le concedió el traslado, primero en comisión y más tarde de forma definitiva.

En 1955 se le nombró Jefe de la Administración de 1ª del Cuerpo General Técnico de la Administración. En esa fecha se acordó, para todos los funcionarios, dejar sin efectos las sanciones relativas a postergación para ascenso e inhabilitación para puestos de mando. Sin embargo, a pesar de sus reiteradas solicitudes, nunca se le rehabilitó como profesor políglota de francés.

Se jubiló el 16 de abril de 1965 al cumplir la edad reglamentaria como funcionario del Cuerpo Técnico de Telecomunicación, cumpliéndose en esa fecha 50 años de su ingreso en el Cuerpo de Telégrafos. La tónica general de su actuación en el trabajo, desde que ingresó en Telégrafos respondió a un concepto del deber disciplinado y entusiastamente practicado que prevaleció sobre cualquier otro concepto.

Cesar Nieves Guardiola falleció en Madrid en 1973 a los 78 años de edad.