Vincenti y Reguera, Eduardo (La Coruña, 1855 – Madrid, 1924). Telegrafista del Estado y político. Ingresó en el Cuerpo en 1871 como telegrafista segundo. Luego fue destinado a Zaragoza, Huesca, Santander y, por último, a Madrid (1875).
Comisionado del Gobierno a las órdenes de Carlos Orduña en la Exposición de Electricidad de Paris de 1881, publicó un libro sobre ella (Madrid, 1882). En este año recibió una cuantiosa herencia y abandonó el servicio activo, a fin de proseguir la carrera de Derecho, terminada la cual comenzó a actuar en política, decisión quizá no ajena a su trabajo en el Congreso de los Diputados en varios periodos como encargado de la estación, telegráfica, y en San Ildefonso durante la estancia de la Corte en los veranos de 1878, 1879 y 1880.
En 1883 pronunció una conferencia sobre “Historia universal de la telegrafía y el servicio telegráfico en España”, cuyo texto se imprimió en la misma ciudad en 1885.
Casado con una hija de Eugenio Montero Ríos, personalidad relevante de la llamada izquierda dinástica del partido liberal, militó en este desde el principio, y desde 1886 hasta poco antes de su muerte fue, sin interrupción, diputado por Pontevedra.
En 1889 representó de nuevo a España en el Congreso de Electricistas de la Exposición Universal de París. Durante sus ocho meses como director general de Administración y Fomento en el Ministerio de Ultramar (1889-1890), tomó para esos territorios varias efímeras medidas que los telegrafistas venían reclamando para la metrópoli, entre ellas la creación de la Escuela de Ingenieros Electricistas. En 1890 tuvo una participación destacada en la Conferencia Telegráfico Internacional de París.
En 1892 fue nombrado director general de Instrucción Pública y en 1905-1906 ocupó la alcaldía de Madrid. Próximo a la Institución Libre de Enseñanza y presidente de la comisión permanente del Consejo de Instrucción Pública, dedicó muchos esfuerzos a la educación popular durante su larga carrera política, por lo que el magisterio español le erigió una estatua en Pontevedra.
Hay indicios de su participación en actividades empresariales relacionadas con la electricidad y las telecomunicaciones, y se constata su preocupación por la falta de producción española de materiales y aparatos.
