Asociación de Amigos del Telégrafo de España

Echenique Torres, Florencio (Zaragoza, 1836 – Madrid, 1903). Telegrafista del Estado y constructor de instrumentos eléctricos.

Vigente todavía la estructura de la telegrafía óptica y existiendo solamente la línea eléctrica de Madrid a Irún y Bilbao, debió ser uno de los primeros alumnos externos a la organización, admitidos a la escuela de telegrafía eléctrica.

En ella permaneció apenas dos meses, pues cerró al promulgarse la ley de 22 de abril de 1855.

 En noviembre de 1857 fue nombrado telegrafista tercero y enviado a su ciudad natal. A ella había regresado, tras diversos destinos, cuando en noviembre de 1866 se vio envuelto en el oscuro asunto del inspector Ignacio Hacar. Por haberle transmitido por su cuenta unos despachos sufrió prisión y resultó suspendido de empleo y sueldo durante casi dos años.

Después sirvió doce más en Zaragoza, desde donde fue enviado al Maestrazgo para restablecer comunicaciones en los últimos meses de la Guerra Carlista.

Su capacidad técnica debió darse a conocer con la nueva instalación que hizo de la sala de aparatos de Zaragoza en 1871, y en 1879 pasó dos meses en París, comisionado para visitar la Exposición Internacional de Ciencias Aplicadas a la Industria.

A finales de 1880 se incorporó voluntariamente a los talleres del Cuerpo en Madrid, destino en el que con diversos grados de responsabilidad pasaría la mayor parte del resto de su carrera.

En la Exposición Internacional de Electricidad de París de 1881 obtuvo medalla de bronce por un conjunto de aparatos y herramientas para el tendido y reparación de líneas, siendo después responsable de la sección de Telégrafos en las exposiciones Aragonesa de Zaragoza (1885-86) y Universal de Barcelona (1888), y miembro del jurado de ésta. A ambas llevó también sus propias realizaciones, hasta veintisiete en la segunda, incluyendo Morses, herramientas, pilas, aparatos de medida y teléfonos.

Algunas de ellas las incluyó en la patente que obtuvo en 1894 por un «sistema completo de pararrayos con conductores de banda estriada y soportes de puntas, descargador para conductores eléctricos y aparatos de comprobación», cuya puesta en práctica oficial se certificó en un taller particular que, al parecer, había establecido en Madrid.

Jubilado voluntariamente en 1900, dejó dos libritos de muy distinto carácter: Breve reseña de los caminos de hierro (Zaragoza, 1864) y Mediciones eléctricas: ensayos prácticos con el aparato de pruebas de Florencio Echenique (Madrid, 1891).