Sentimientos y batallitas de un viejo telegrafista
(para leerlas en un día de aburrimiento)
(para leerlas en un día de aburrimiento)
Por: Valero Enfedaque
Ante todo un manifiesto como declaración de principios, He sido, sigo y seré telegrafista hasta el fin de mis días.
Por ello quiero “transmitiros” la decepción, dolor y tristeza que sentí cuando de un plumazo nuestro Cuerpo fue suprimido del mapa de las Comunicaciones, estableciendo que nuestro servicio era retrógrado y obsoleto. Entiendo perfectamente que las nuevas tecnologías como fax, sms y e-mail ocupen nuestro espacio, mejorando ostensiblemente las comunicaciones, pero de esto a borrar lo que fuimos durante siglo y medio, cooperando con nuestro trabajo a los avances de la sociedad, industria, comercio y medios de información, me parece una felonía
imperdonable.
imperdonable.
De las miles de actividades trascendentes y rápidas, menciono dos sin mayor comentario:
El 14 de abril de 1931, fuimos los primeros en anunciar el advenimiento de la Segunda República. Un telegrafista asomándose a una ventana del Palacio de Comunicaciones, comenzó a agitar la bandera tricolor.
El 18 de julio de 1936, Francisco Franco, al recibir un telegrama en clave, supo que un avión lo recogería, para que iniciase el alzamiento del ejército español en el norte de Africa.
Correos, tiene un cometido muy eficaz y loable, pero su trabajo consiste en recoger, clasificar y entregar cartas y paquetes de una forma fría e impersonal, sin poder involucrarse en un contenido que desconoce.
En Telégrafos, la labor estaba impregnada de sentimientos, debido al contacto personal que se tenía con el expedidor. Nos apenaba informar de un accidente, fallecimiento o desgracia personal, pero en el caso opuesto, transmitir una felicitación por nacimiento, cumpleaños, bodas y santos, era una satisfacción.
Recuerdo un hecho acaecido en una guardia nocturna. Se presentó un hombre sollozando, que quería mandar un telegrama a un pueblo de la serranía malagueña, solicitando a unos familiares el envío urgente de dinero, ya que en el Hospital Civil, donde estaba encamada su hija de cuatro años, le acababan de decir, que ésta necesitaba rápidamente un fármaco nuevo y costosísimo (en aquellos tiempos, la sanidad no trabajaba como hoy en día y menos con los que ingresaban como pobres de solemnidad), además este hombre no estaba afiliado a la seguridad social. Su trabajo consistía en llevar a pastar por los montes durante el día y guardar de noche en un chamizo, a un pequeño rebaño de cabras. Cuando le informé que en su pueblo no existía oficina telegráfica y que la comunicación tardaría bastante tiempo, materialmente se derrumbó. Yo tenía dos hijos pequeños y se me vino el alma a los talones. No obstante inducido por un soplo de esperanza, le dije que aguardara un momento, mientras yo informaba a mis cuatro compañeros de guardia de la situación, y lo que suponía se confirmó, entre todos no reuniamos ni la centésima parte de lo que costaba el medicamento.
Afortunadamente uno de éllos, Soto Salido, era amigo de un visitador médico al que llamó a pesar de lo intempestivo de la hora. Este hombre reaccionó fabulosamente porque aunque no representaba ese producto, conocía al que lo llevaba. El caso es que a las dos y media de la madrugada, ese desesperado padre, entraba en el hospital por tanto
cinco muestras gratuitas de la medicina que posiblemente salvaría a su hija. No nos enteramos del dinal de la historia, pero aquella mañana al besar a mis hijos, me sentí el hombre más feliz de la tierra.
cinco muestras gratuitas de la medicina que posiblemente salvaría a su hija. No nos enteramos del dinal de la historia, pero aquella mañana al besar a mis hijos, me sentí el hombre más feliz de la tierra.
Otros protagonistas fueron los repartidores, que realizaron auténticas hazañas para cumplir con la entrega del telegrama, una misión a veces rocambolesca, superior a sus obligaciones. Del relato de estos casos se encargará Ramos Arteaga en un libro de anécdotas que ya casi tiene terminado, pero voy a reseñar dos de éllas:
Una señora solicitando dinero a su marido que estaba en Barcelona: “La niña desnuda, San Juan encima, dime que hago” Los telegramas para el observatorio meteorológico, llegaban con la denominación de OBS, y se pegaban en un impreso de escala, pero uno de ellos, el copín, lo hizo en el azul local. Nadie sabe como pudo ser registrado y trasladado a reparto. El hecho fue que un repartidor novato lo entregó en el Obispado. Una hora más tarde, el Jefe de Centro, recibió una llamada del secretario particular del Sr. Obispo indicando que éste había recibido un telegrama cifrado y que al carecer de clave para descifrarlo, su preocupación era patente.
Hoy estoy entre vosotros con la plena satisfacción de encontrarme con viejos amigos a los que no veía desde hace muchos años, celebrando un almuerzo en honor de nuestro patrón Santiago Apostol, (tradición también anulada) y además como delegado en Málaga de la Asociación de Amigos del Telégrafo de España.
Os habrá sorprendido este nombramiento, lo mismo me ocurrió cuando fui designado, hasta que comprendí que era una versión moderna del cuento de la Cenicienta, sin zapatito de cristal. Pero comencemos:
“Erase una vez que Málaga fue elegida, entre muchas candidatas, como sede de la Exposición del 150 aniversario de la creación del Telégrafo en España. La cuestión lúdica corrió a cargo del delegado en Málaga, José Antonio Vela y la actualización de la relación que Madrid tenía de los telegrafistas de Málaga y provincia la realizaron Alberto Flores e Isidoro Rodríguez. El trabajo de Vela, que viaja constantemente por Andalucía, un fallo de salud de Flores, fortunadamente superado, y desconociendo los motivos de Rodríguez, hicieron que el contacto con los posibles asistentes a la comida, recayese en mi persona. Estaba terriblemente ilusionado, porque en el almuerzo iba a reunirme
con vosotros. El caso es, que una desgracia familiar impidió esta tremenda alegría y me quedé, como vulgarmente se dice, con la miel en los labios. Para los que no lo sepan, todos los actos culminaron con un éxito rotundo, que ni siquiera los promotores sospechaban. Así es Málaga y sus telegrafistas.
con vosotros. El caso es, que una desgracia familiar impidió esta tremenda alegría y me quedé, como vulgarmente se dice, con la miel en los labios. Para los que no lo sepan, todos los actos culminaron con un éxito rotundo, que ni siquiera los promotores sospechaban. Así es Málaga y sus telegrafistas.
Cuando días más tarde nos informaron de la celebración en Salamanca de la Asamblea General, no dudé un instante en acudir en compañía de Vela, Jiménez Gallardo y Ramos Arteaga. Fueron unos días fascinantes. El viernes, primer día de reunión, la mayoría eramos desconocidos, pero al separarnos el domingo, los asistentes de casi toda España, nos
considerábamos amigos de toda la vida. Y en esa Asamblea, posiblemente a causa de las anécdotas jocosas que conté, cuando estabamos en petit comité, me eligieron democráticamente a dedo”
considerábamos amigos de toda la vida. Y en esa Asamblea, posiblemente a causa de las anécdotas jocosas que conté, cuando estabamos en petit comité, me eligieron democráticamente a dedo”
Disfrutamos con los actos preparados por el delegado Carlos González: Visita al pueblo medieval de La Alberca y al Santuario de Nuestra Sra. de la Peña de Francia, posteriormente almuerzo serrano en un lugar que goza de fama por sus exquisitos productos ibéricos, vino de propia cosecha y unos dulces castellanos de rechupete. Recorrido diurno y
nocturno de todos los monmumentos salmantinos y el sábado una cena en homenaje a una compañera, Margarita Prieto, inválida total a causa de los disparos de unos ladrones, que asaltaron la oficina donde trabajaba.
nocturno de todos los monmumentos salmantinos y el sábado una cena en homenaje a una compañera, Margarita Prieto, inválida total a causa de los disparos de unos ladrones, que asaltaron la oficina donde trabajaba.
He quedado impregnado del espíritu de camaradería que emana la Asociación y sobre todo con sus proyectos de atención a jubilados ancianos, que carecen de medios económicos suficientes o viven solos, y trasladarles el convencimiento que cuentan con nosotros para sus necesidades, así también con nuestro cariño y consideración. Otro de los objetivos de la Asociación es la de impulsar la organización de una serie de actos que, bajo el nombre de “Los telegrafistas y el Arte” recojan los trabajos de muchos compañeros. El primero ya se ha celebrado en Madrid, el 22 de junio, en el salón de actos de Conde de Peñalver, donde se presentó el libro El amante clonado, escrito por el
kdo compañero Angel Medina, más conocido como Angelo de l’amore. En Málaga podemos enorgullecernos de contar con muchos otros, como Rafael Alcalá, Luis Hernández, José Luis Ramos y Rafael Soto Salido por su faceta literaria, y pido perdón si por desconocimiento omito el nombre de otros que hayan realizado cualquier obra artística. Tengo la formal promesa, que cuando conozcamos el número y la faceta artística desarrollada, celebraremos un homenaje conjunto en Málaga.
kdo compañero Angel Medina, más conocido como Angelo de l’amore. En Málaga podemos enorgullecernos de contar con muchos otros, como Rafael Alcalá, Luis Hernández, José Luis Ramos y Rafael Soto Salido por su faceta literaria, y pido perdón si por desconocimiento omito el nombre de otros que hayan realizado cualquier obra artística. Tengo la formal promesa, que cuando conozcamos el número y la faceta artística desarrollada, celebraremos un homenaje conjunto en Málaga.
Quisiera contagiaros, aunque solo fuese con una décima parte, de la ilusión que tengo con la Asociación. Fueron los primeros que tomaron la decisión de resucitar el nombre de Telégrafos, que estaba enterrado y olvidado. Asimismo intentan que colaboremos para mantener vivo el recuerdo de los que nos precedieron. La primera distinguida en Madrid fue la malagueña Lola Martín Moreno, la dama de las permanentes o si lo preferís, según nuestro argot, la vampiro o mochuelo número uno de la sala de aparatos, representante de una de las sagas telegráficas más prolíficas. Lola es al Telégrafo como los Bardem y Ozores, al cine y al teatro. Desde aquí un beso y abrazo muy fuerte y sentido.
Otros eventos han sido: homenaje en el Museo Postal y Telegráfico de Madrid al compañero Rafael Delgado Borrego de 94 años, hijo y padre de telegrafistas.
En Segovia a los compañeros Mariano Borreguero, Susana Alvarez y Sagrario González.
En Córdoba a José María Pulido y Genaro Bueno.
En Pozuelo de Alarcón a José Manuel Oria Fernández de 90 años.
En Málaga a José Luis Ramos Arteaga.
Reuniones de telegrafistas en Palma de Mallorca, Avila y Barcelona.
Y también el anuncio de que el próximo otoño, tendrá lugar en Jaca (Huesca), un homenaje en honor de Segundo Mesado y señora, ambos telegrafistas nonagenarios, y padres de nuestro compañero Mesado.
Permitid que emplee un sistema que usaban los vendedores ambulantes cuando era un chaval, oirles pregonar sus productos, me encantaba y los voy a imitar.
“Señores y señoras, esta maravillosa suscripción que os ofrezco no cuesta ni cien, ni noventa, ni siquiera cincuenta. Por el módico precio de veinte euros al año, o lo que es igual 1,66 mensual, inferior al importe de un café con dos churros, disfrutareis con otros compañeros de toda España, de la ilusión de ser nuevamente considerados como lo fuimos en el pasado”.
Comprendo a los que piensan, que para cualquier actividad nos basta y nos sobra, sin depender de nadie. Más la realidad, incluso la histórica, ha demostrado que los reinos de Taifas nunca prosperaron. También incluyo un slogan publicitario válido para esta ocasión “La unión hace la fuerza”
Con nuestras ideas y actos, podemos ser el espejo de otras provincias, pero todo ello, estando integrados en la Asociación de Amigos del Telégrafo de España.
Al instante de ser nombrado delegado supe que no era la persona más indicada para el cargo. Si establecemos una comparación con un tren de vapor, jamás llegaré a ser la locomotora que arrastra a los vagones, en todo caso, el furgón que contiene el carbón para la máquina. Al llegar a Málaga decidí encontrar rápidamente al sustituto idóneo, tarea nada fácil, ya que la mayoría de vosotros/as sois aptos. Y de repente surgió el nombre de un líder, que por su personalidad arrolladora amén de sus contactos con Corporación Dermoestética, sólo superados por Sara Montiel y Anita Obregón, lo han convertido en un joven – maduro. Conecté con él y los resultados no se han hecho esperar; reunión los primeros martes de cada mes, en el Pimpi; almuerzo el día del santo patrón, por supuesto contanto con la colaboración de otros compañeros, y es capaz de organizar una peregrinación a Santiago de Compostela, provechando que también practica el senderismo. Vicente España no es un tren a vapor, es el mismísimo AVE.
Con esto termino, perdonad la extensión del último telegrama LT, solo comparable a los que presentaban los juzgados en nuestros tiempos, y cuando estabamos a punto de dar “cero”, los amigos Coll o Merchant con una sonrisa mefistofélica, colocaban en el atril veinte exhortos de diez páginas o más cada uno.
Un cariñoso abrazo
Valero Enfedaque
