A MI NIETA CLAUDIA
Mª Luisa López Pérez
Estando yo un poco “pachucha”,convaleciente de una caída, pelos de bruja, la cara blancucha y rizada, mi nieta no dice que tengo arrugas, dice simplemente que tengo cara “rizada”. Nunca había oído una definición tan fantástica de las arrugas, ¿no os parece mucho mejor que la de Adolfo Domínguez?, bueno, pues como decía, yo no era lo más apetecible de mirar. Vino a verme la peque y con la sinceridad de los niños y apenada me dice -abuela cuanto siento que seas viejecita- yo quise consolarla e iba a decirle que no se preocupara, que con una buena peluquera y un buen maquillaje se arregla casi todo; se me ocurrió (haciéndoselo a ella más difícil de entender) recitarle :
“ A un olmo viejo hendido por el rayo,
y en su mitad podrido ,
con la lluvia de abril y el sol de mayo,
algunas hojas verdes le han salido”.
Creo que aparte de la definición de mi nieta sobre las arrugas, y salvando las distancias, esta poesía del gran Antonio Machado, es la explicación más hermosa de cómo una persona mayor puede resurgir de sus achaques, de sus dolores, con ayuda de la medicina (gracias Dres. Ibáñez y Rodrigo , traumatólogos) y también a “la lluvia de abril” fresca y vivificadora de los buenos amigos, la familia... y “al sol de mayo” que en mi caso me da el amor de mi supermega nieta, (como dice ella), que por cierto entendió perfectamente lo que quería explicarle a través de Machado y se aprendió la estrofa de memoria, así que abuelos aplicaos el cuento y dad lecciones de vida a los nietos a través de estos poetas: Machado, Lorca, Gerardo Diego, Benedetti, etc. etc. que siempre hay alguna estrofa adaptable a ellos, a los niños, amen de vuestras experiencias que estoy segura serán enriquecedoras. Metamos la poesía en sus vidas, en la de todos, seguro que nos ira mejor y nos pelearemos menos, quizá podría ser un slogan para los políticos, que buena falta les hace “ meta un poeta en su vida “ ¿que os parece?
Por último, envío también una flor simbólica de agradecimiento al personal de “La Recoletas” antes Hospital de la Misericordia; yo estaba muy ñoña, muy pesada (bastante jorobada también) y todos lo entendieron y me ayudaron y eso no es frecuente hoy en día. ¿será que leen poesía?
MARISA.

