Asociación de Amigos del Telégrafo de España

A Sebastián Olivé Roig. (In memoriam)


De forma inesperada, abruptamente,
a causa de un motivo traicionero,
a presidirnos desde algún lucero
te has marchado, querido presidente.


No podremos llenar este agujero
y entre nosotros estarás presente,
te lo aseguro, permanentemente,
compañero de siempre, compañero.


Pero esto no es el fin, es una etapa.
Es pasar de esta vida a otra cosa
cuya esencia real se nos escapa.


Al final, el misterio se destapa.
Y habrá un Dios, con sonrisa bondadosa,
prendiendo un gran “querido” en tu solapa.


Por un tiempo estaremos separados.
Sé tú feliz. Nosotros, desolados…


Raúl-Mario García Fandiño.